domingo, 4 de septiembre de 2011

Criterios e incapacidades del espuriato.

López Dóriga: señor presidente lo veo enojado por lo que está por hacerse y no se ha hecho.
Calderón: he tenido críticas como ningún otro presidente.
López Dóriga: lo veo que se siente incomprendido, muchas veces.
Calderón: bueno eso es inevitable, uno quisiera tener la capacidad de explicación... y eso no es posible, pienso que...
López Dóriga: lo veo como enojado por que las cosas no salen como se planteó.
Calderón: pues eso también ocurre... no lo puede uno hacer... los gobernadores que han entrado recientemente a asumir sus cargos, los veo con mucho más apetito.
López Dóriga: bien, no quiere ud. que use la palabra enojado, pero yo a veces lo veo enojado con los jueces.
Calderón: desde niño, así es mi naturaleza, un temperamento fuerte, pero también la vida me ha enseñado a formar un carácter que es donde templa uno su temperamento y le permite a uno controlar sus decisiones y sus impulsos; soy Leo, además, del año del tigre (sonríe) en el calendario chino, así que dicen que es una combinación fuerte; pero viendo al punto, concretamente, hay cosas del poder judicial que me preocupan mucho... también veo con preocupación que se abre una distancia, cada vez más grande, entre la verdad real y lo que los jueces llaman la verdad legal;
López Dóriga: y donde si lo veo enojado, presidente, es en el reclamo al gobierno y al congreso de EU en cuanto al flujo de armas y de dinero y el consumo
Calderón: bueno, eso sí, eso sí, sí porque... bla, bla, bla.

El presidente cree, a decir de él en el horóscopo, ¡qué pendejada! ¿no? Habló también del caso Hank Rhon, pero la verdad jurídica estuvo del lado de éste y por eso está enojado y preocupado, reconoció todas las anomalías del caso: posesión de armas y que dos de ellas estaban implicadas en asesinatos; la pregunta es: ¿por qué no está enojado con el caso de la guardería ABC?

Véase http://www.youtube.com/watch?v=Ihn4gUGky2M&feature=relmfu

sábado, 3 de septiembre de 2011

Esperanza en el Porvenir



          En este país gobernado por un miserable tenemos escritores anónimos que se preparan para darnos una buena sorpresa dentro de algunos años. No sólo las patologías o los agentes morbosos tienen un tiempo de cultivo, también hay elementos positivos que están en proceso de desarrollo y habrán de manifestarse a su debido tiempo. Habrá de pasar quizá otro sexenio para que estos fenómenos artísticos alcancen el reconocimiento que merecen.

          Por otra parte también hay una buena cantidad de profesionistas en ciernes que aportarán beneficios a esta sociedad. Hay lectores que aun leen a Marx, lo cual les permite comprender los actuales conflictos sociales desde una perspectiva teórica y no en el plano de la noticia barata como es el caso de la información que vierte la televisión. En realidad, el conflicto entre los partidarios de Andrés Manuel López Obrador y los simpatizantes de Felipe Calderón Hinojosa, difícilmente llega a ser comentado o discutido en términos de las ciencias sociales, supuestos eruditos nos presentan encuestas que solo Dios sabe como y a través de que metodología se han producido, Roy Campos es uno de ellos, personaje bonachón y para algunos simpático parecen aportar datos valiosos, pero se trata de empleados paleros al servicio del Estado.

          México es un pueblo mágico que se está perdiendo en la lógica de de Felipe Calderón Hinojosa: la lógica de la guerra. Espero que lo fantástico y lo real no se separen: lo que tenemos por real es espantoso y lo fantástico se encuentra empobrecido por la escalada de valores estúpidos que van intercambiándose por los criterios del Titular de la Secretaría de Educación Pública Alonso José Ricardo Lujambio Irazábal y los de las televisoras con sus telenovelas y noticieros.

          Hace falta ir más allá, pues lo que hoy tenemos por real es muy elemental; mi opinión es que este es el punto de partida para que la gente necesite más droga, más evasión de la propia existencia a través de medios hedonistas nocivos, es por tanto necesario imponer la verosimilitud que se sustenta en el principio de realidad suficiente el cual ha de brindar soporte a la estabilidad emocional de los mexicanos.